
La plaza de España de Valladolid vivió este jueves 24 de abril una de las jornadas literarias más concurridas de los últimos años. Con motivo del Día del Libro, veinte librerías de la ciudad instalaron sus puestos al aire libre de 10:00 a 21:00 horas y la respuesta ciudadana superó las expectativas, con un flujo constante de visitantes que alcanzó su punto álgido a última hora de la mañana.
Familias y jóvenes, protagonistas de la jornada
Uno de los rasgos más destacados de esta edición fue la masiva presencia de familias con niños y de público joven. Las actividades teatralizadas protagonizadas por Cristóbal Colón y el cartógrafo Juan de la Cosa —con sesiones de 12:00 a 14:00 y de 17:30 a 20:00 horas— congregaron a numeroso público familiar. La apuesta por acercar la historia y la literatura a los más pequeños de forma lúdica, desarrollada en colaboración con el Ayuntamiento de Valladolid a través de la Concejalía de Educación y Cultura, se consolidó una vez más como uno de los grandes atractivos de la programación.
Los títulos más vendidos
En cuanto a ventas, no hubo un título que destacara claramente sobre los demás, pero las librerías coincidieron en señalar La intriga del funeral inconveniente, de Eduardo Mendoza, y Llevará tu nombre, de Sonsoles Ónega, como los más demandados entre el público adulto. La educación del Monstruo, de Elvira Mínguez, y El juicio, de Luis Zueco, registraron también una demanda muy notable a lo largo de la jornada.
La feria confirmó asimismo la extraordinaria vigencia de títulos con más recorrido en el mercado: Jotadé, de Santiago Díaz, sigue siendo uno de los más pedidos en las librerías vallisoletanas, mientras que Comerás flores, de Lucía Solla Sobral, mantiene una demanda constante y sólida. En el apartado internacional, La casa de Leyla, del turco Zülfu Livaneli, y Proyecto Hail Mary, del estadounidense Andy Weir, acapararon el interés de los lectores con vocación más cosmopolita.
El álbum ilustrado y el K-Pop conquistan a los más jóvenes
En el segmento infantil y juvenil, el álbum ilustrado fue el gran protagonista, con una demanda transversal que abarcó todas las edades. Entre el público más joven, las tendencias ligadas al K-Pop y colecciones de éxito como Cazamisterios y El pequeño Sherlock monopolizaron las mesas de novedades, reflejando una cantera lectora diversa y activa que augura un futuro muy sólido para el libro.


