
El cartel oficial de este año, una obra del Premio Nacional de Ilustración Pablo Amargo, invita a repensar nuestra relación con la lectura. Bajo el lema ‘No recordamos cómo mirábamos antes de que nos enseñaran a mirar’, el ilustrador —colaborador habitual de medios como The New Yorker o The New York Times— ha planteado una imagen poética y profunda. En su propuesta el libro deja de ser un simple objeto para convertirse en un lugar desde el cual asomarse al mundo; un espacio que nos acostumbra a ver lo que no está delante, a habitar otros pensamientos y a sostener, al mismo tiempo, lo propio y lo ajeno. Con una estética de clara vocación autoral, el cartel refleja cómo leer es, en esencia, desplazarse sin moverse.



